Juan no piensa ya tanto en Lucía porque ya se acostumbró
ahora confunde amor con rutina pero aún ni lo entendió
y siempre que alguien le pregunta, él contesta: a mi me va realmente bien
luego agacha triste la mirada y hambriento de cariño piensa en RaquelMe encanta esta foto del pasado sábado porque salgo bien. ¡Oh sí! ahora váis a pensar (no sé exactamente a quién me dirijo pero así es más divertido) que soy un convenido, que si no me gustara no la pondría. Pues claro, esto es un blog personal, ¿o no? (sonrisilla maligna).
La entradilla del blog de hoy es un estracto de la canción de Conchita, alias "la que se queda sin fans porque todos se han cortado ya las venas" que se llama Donde. Personalmente me encanta, creo que dice tantas cosas en una sola canción que no sabría a qué o a quién dedicársela.
¿Dónde, en qué momento, en qué palabra se deja sentir? Pues no sé, pero si sigo mi manual metodológico yo diría que a eso de las dos semanas jaja (risa jodida que indica que intento hacer parecer que es una broma).
Hoy me gustaría hablar del valor de las cosas. Aunque pudiera parecer amplio, me voy a centrar en la parcela del día a día: fijáos en lo que he escrito antes "no sabría a qué o a quién dedicar esa canción". Las personas buscamos identificar todas las cosas que nos rodean con algo o alguien para hacerlas así más nuestras, para traerlas a nuestro terreno: desde una canción, a una película, una foto, una cafetería, una frase, un escritor...
¿Y después qué hacemos con todas las cosas que llevan etiquetas que se han borrado con el paso de la lluvia que todo lo borra, del único fenómeno natural que nos hace ser olvidados, esto es, del tiempo?
Aquí no hay consejo tampoco, yo sé lo que hago, lo que hice y lo que voy a hacer...
"Espere, los documentos se están borrando..."
Y también sé que miento más que escribo.
Un beso
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Cuando un niño deja de creer en la magia, muere un hada
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